bachillerato

Bachillerato

  1. Definir el marco competencial de Canarias y revisar los currículos de todas las materias, adecuándolos a los objetivos del Bachillerato, concretados en contenidos y competencias.
  2. Reforzar desde la ESO las acciones específi cas de orientación en cuanto a modalidades y opciones. Orientar al alumnado sobre la posibilidad de elección de los estudios de Formación Profesional. Favorecer la colaboración con el Servicio Canario de Empleo, para mejorar la información sobre salidas profesionales.
  3. Mejorar la oferta de modalidades y optativas, garantizando el acceso, como mínimo por zonas, a las diferentes opciones.
  4. Asegurar en todos los centros la oferta de asignaturas optativas que permita al estudiantado la elección de su itinerario formativo en función de su motivación e intereses.
  5. Garantizar la oferta de, al menos, dos lenguas extranjeras y dos modalidades de bachillerato por centro.
  6. Incrementar la oferta, en condiciones adecuadas, de las distintas modalidades (presencial, semipresencial y a distancia), ofertando también la opción de bachillerato nocturno y enseñanzas parciales.
  7. Fomentar la participación del estudiantado en las aulas a través de metodologías activas, trabajando de forma sistemática la comprensión y la expresión oral fomentando sus habilidades comunicativas en distintos contextos.
  8. Impulsar que los centros que imparten Bachillerato usen las tecnologías de la información y la comunicación para familiarizar a la comunidad educativa con el aprendizaje virtual y prepararla para el uso de las metodologías de trabajo de la Educación Superior.
  9. Analizar los resultados académicos de la evaluación como un proceso continuo y diferenciado según las distintas materias, relacionado con los objetivos y el grado de correspondencia con las competencias, indagando en las causas, consecuencias e implicaciones de mejora.
  10. Facilitar la actualización científi ca continua y permanente en el profesorado, su renovación y actualización en la formación psicodidáctica, en competencias y uso de las tecnologías, para fomentar una metodología activa y significativa.
  11. Incrementar la incorporación de expertos en lenguas extranjeras para el apoyo a la docencia de lenguas extranjeras, revisando y agilizando el procedimiento de convalidación de titulaciones y regulando sus funciones y competencias, sin que esta mejora de apoyo suponga en ningún caso sustitución encubierta, con la consiguiente merma de horario de los docentes, intrusismo profesional, o abaratamiento de costes.
  12. Desarrollar políticas educativas que potencien la autonomía social y económica del alumnado con el objetivo de facilitar su ingreso en la enseñanza superior.
  13. Ampliar la coordinación a los ciclos formativos para evitar la especialización del Bachillerato enfocado exclusivamente a la PAU y las universidades.
  14. Articular, mientras se mantenga legislativamente activa la PAU, las siguientes acciones en relación con la prueba de acceso y su coordinación:
      A. Evaluar y revisar la coordinación entre los centros y las universidades y rectificar sus directrices con el fin de obtener la mayor eficacia posible, defi niéndose y concretándose los contextos, momentos y responsables de dicha coordinación.
      B. Extender la coordinación en las universidades a todos los departamentos o especialidades relacionados con cada materia de Bachillerato.
      C. Revisar los objetivos y los contenidos de la PAU, así como las estrategias pedagógicas relacionadas con ella.
      D. Ofrecer alternativas formativas al alumnado que supera la convocatoria extraordinaria de la PAU y no obtiene plaza, y al que no la supera.