Dibujando

Educación Infantil

  1. Elaborar un censo y un mapa que integre todos los centros que imparten educación infantil de 0 a 3 años, actualizando las bases de datos existentes, tanto de iniciativa pública como privada en la Comunidad  Canaria, buscando la colaboración de los ayuntamientos.
  2. Supervisar que todos los centros cumplan la normativa legal vigente o estén en condiciones de cumplirla en los plazos establecidos, con el objetivo de generar una red de escolarización en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Canarias.
  3. Establecer plazas públicas de Educación Infantil, de 0 a 3 años, y una política de ayudas, en colaboración con las corporaciones locales, de acuerdo con el reparto competencial que corresponda.
  4. Mejorar la oferta de Educación Infantil dando prioridad de acceso a las familias de menor nivel socioeconómico y cultural (ponderando factores desfavorables: paro, situación laboral, cargas familiares no compartidas…), atendiendo de forma específica a las zonas más deprimidas socioeconómicamente. Así, se aumentará la oferta de las plazas de alumnado de 0-3 años, pues es en el punto del inicio educativo cuando se pueden paliar mayor número de desigualdades sociales.
  5. Reconvertir infraestructuras que, por reducción de alumnado, no tienen un uso definido, y adoptar las medidas necesarias para facilitar la transformación progresiva en plazas de Educación Infantil de aquellas de la oferta de atención a niños de 0 a 3 años que no tienen esta consideración, garantizando así el mantenimiento de una red pública de infraestructuras.
  6. Promover la escolarización de los niños y las niñas de 0 a 3 años, potenciando la escolarización de este alumnado, según los objetivos establecidos para cada nivel, sobre todo en las familias de nivel socioeconómico más desfavorecido, donde actualmente los índices de escolarización son más bajos. Para ello, se ampliará la oferta de plazas en el primer ciclo de Educación Infantil en respuesta al aumento de la demanda por parte de las familias.
  7. Regular la oferta de ludotecas y locales para uso infantil, y asegurar el cumplimiento de la normativa vigente, de tal manera que se respeten requisitos, programas y horarios adecuados para garantizar la idónea atención a los niños y niñas que atienden, sin que ello suponga sustituir las escuelas infantiles.
  8. Desarrollar un plan que facilite el acceso a la titulación de los trabajadores y trabajadoras que llevan años en esta etapa, ofertando la formación necesaria para que puedan completar los módulos profesionales precisos para obtener el título de Técnico Superior en Educación Infantil, sin que estos procesos generen inestabilidad laboral injustificada, priorizando la puesta en marcha del procedimiento de reconocimiento de las competencias profesionales adquiridas a través de la experiencia laboral y aprendizajes no formales, especialmente dirigido a las personas que han trabajado en centros de 0 a 3 años y no tienen la cualificación profesional requerida, con el objetivo de garantizar la cualificación necesaria para facilitar el mantenimiento del empleo y la continuidad de los proyectos empresariales y/o de emprendeduría.
  9. Promover la detección temprana de necesidades específicas de apoyo educativo, en especial las asociadas a discapacidad, y proveer los recursos necesarios para conseguir el óptimo desarrollo de todo el alumnado de esta etapa, con el apoyo de los servicios de educación y salud competentes. Asimismo, es conveniente un mayor apoyo educativo en estos niveles para atender las necesidades derivadas de la diversidad intercultural en los municipios con mayor incidencia de alumnado cuya lengua no sea la española.
  10. Establecer con carácter prioritario las medidas precisas para comenzar lo más temprano posible las acciones educativas: poner en el centro de las prioridades de quienes tienen la responsabilidad de gobernar, las dirigidas a los menores de 6 años. Se reconoce el inmenso valor educativo de esta etapa, en la que los niños y las niñas empiezan a forjar su personalidad, sus gustos, sus intereses, empiezan a manifestarse las necesidades de ayuda continuada, y de ahí su importancia. La Educación Infantil merece una mayor atención, por tanto, de la sociedad y de las instituciones educativas. Esta atención implica, entre otras medidas, una importante reducción de las ratios profesor/alumno, de manera que permita mejorar la calidad de la enseñanza y la potenciación de los aprendizajes previstos.
  11. Establecer un compromiso entre el centro y la familia, y viceversa, en el que el centro explicite sus objetivos y obligaciones y las familias hagan lo propio con su participación, colaboración y responsabilidad en la educación de sus hijos e hijas.
  12. Favorecer la colaboración de los ayuntamientos, a través de los servicios sociales municipales para la atención a las familias que presenten necesidades derivadas de su situación social, así como la promoción sociocultural de zonas desfavorecidas.
  13. Adquirir el compromiso de garantizar las inversiones materiales necesarias para cumplir con las medidas básicas de seguridad, condiciones higiénicas, adecuación de los espacios y dotación de material en nuestros centros docentes.
  14. Promover la escolarización de los niños y las niñas de 3 a 6 años, potenciando la plena escolarización de este alumnado, sobre todo en las familias de nivel socioeconómico más desfavorecido, donde actualmente los índices de escolarización son más bajos.
  15. Potenciar la coordinación de los centros adscritos de Infantil con los de Primaria, definiendo y concretando el contexto, el momento y los efectivos humanos corresponsables, para que tanto los centros de infantil y como los de Primaria hagan efectiva la coordinación.